Quatre - Veronica Roth

4 mar. 2015

Veronica Roth es una autora muy joven. Nació el 19 de agosto de 1988 en Chicago, la ciudad donde se desarrolla la historia de Divergente

Viendo su pasión por la literatura, su familia la animó a matricularse en la prestigiosa universidad de Northwestern para estudiar Escritura Creativa. 

Durante sus años de universidad, Veronica tomó la decisión de empezar a trabajar en el primer borrador de Divergente, prefiriendo invertir su tiempo en esta historia en vez de hacer los deberes académicos. Después de su abrumador éxito en más de 15 países, parece que Veronica tomó la mejor decisión. 

Título original: Four, a divergent collection
Saga: Spin-off trilogía Divergent
Categoría: Novela juvenil de ciencia ficción
Editorial: Fanbooks
Páginas: 236

Argumento:
Dos años antes que Beatrice Prior tomara una decisión, el hijo del líder de Abnegación hizo lo mismo. El traslado de Tobias a Osadía es una de las posibilidades para volver a empezar. Dos años después, y con un nombre nuevo, Cuatro está listo para entrar en acción, aunque no sabe cómo. Quizás la primera saltadora le dará la respuesta. Quizás ella es la clave para saber como reconducir su mundo y volver a ser Tobias.

Llega el esperado spin-off de la trilogía Divergente, contada desde el punto de vista de Cuatro, con 4 historias distintas en un único volumen y tres escenas adicionales. Las cuatro piezas incluidas en CUATRO (La transferencia, El iniciado, El hijo, El traidor y tres escenas adicionales) darán a los lectores de la serie superventas Divergente, la mirada del popular Tobias sobre distintos momentos únicos en la épica trilogía.

Opinión personal:
Después del mal sabor de boca que me dejó Leal, con ese final que a la mayoría de los lectores tan poco nos ha gustado, tenía ganas de volver a sonreír con los protagonistas. Volver al inicio de la historia y ver las escenas desde el punto de vista de él. Así que tenía muchas ganas de leer este libro y saber todo lo que pasaba por la cabeza de Cuatro en cada momento. 
Sin quererlo, me aparece en la mente una imagen de la figura azul de mi madre. La veo ahí, donde la dejé, en el escritorio, y el dolor empieza a disminuir. Me concentro pensando en la imagen y en el resto de objetos rotos y esparcidos por la habitación, en la tapa desencajada. Recuerdo las manos de mi madre, los dedos delgados que cerraban el baúl con llaves antes de ofrecérmela. 
Sinceramente, tengo que decir que al ser tan cortito creía que en un momento lo tendría leído, pero no ha sido así. La verdad es que me ha costado mucho leerlo. Cada día leía solo un par de páginas y no terminaba de cogerle las ganas a seguir con más. 
No conocí a Amar suficientemente bien para sentir el dolor de su perdida como me han enseñado. Este dolor es el que sentí cuando murió mi madre, el peso que me impedía seguir el día a día. Recuerdo que me tenia que parar a descansar a medio hacer de lo que fuera, la cosa más sencilla, y que después me olvidaba de lo que estaba haciendo y lo empezaba de nuevo, u otras veces me despertaba a media noche con la cara llena de lágrimas.
No llevo la perdida de Amar de la misma forma. La noto solo a veces, cuando recuerdo que me dio el nombre, como me protegió cuando ni siquiera me conocía. Y lo que siento sobretodo es rabia.
Pese a eso, llega un momento en el que empiezas a cogerle más gusto al libro y empiezas a leer más deprisa. La primera historia, La transferencia, quizás es la más lenta, la más aburrida. Quizás también porque esa parte de la historia, el pasado de Cuatro, es la que menos me gusta. Todos los problemas con su padre, la forma en que él le trata y quiere que actúe como él quiere. Todo eso me disgusta bastante. Estoy en contra el maltrato, así que leer sobre él no es algo que me haya gustado. Las otras historias ya empezaron a gustarme más, pero, sin lugar a dudas, cuando más me ha gustado ha sido cuando ha vuelto a aparecer Tris y ver su historia desde el punto de vista de él. Ver como sus pensamientos se relacionan, como él lucha contra si mismo, contra lo que siente. 
No es mi subordinada, no lo podría ser nunca.
-¿Y te creías que vencer la cobardía sería una cosa fácil? -le digo.
-¡Esto no tiene nada que ver con la victoria sobre la cobardía! ¡La cobardía es como decides ser en el mundo real, y en la vida real no me atacará una bandada de cuervos, Cuatro! [...]
-Aprender a pensar cuando se tiene miedo es una lección que a todos, y aquí incluyo tu familia de Estirados, le hace falta aprender. [...] Es esto lo que os intentamos enseñar. Si no lo puedes aprender, tendrás que irte de aquí porque no te querremos. 
Ahora habiendo leído este libro, creo que he terminado la saga con un poco mejor sabor de boca, pese a eso, sigue disgustándome mucho el final que le dio la autora, pero, eso ya no se puede cambiar.
-No entiendo por qué les tiene que importar lo que piense si hago lo que ellos quieren que haga -dice.
- Porque ahora haces lo que ellos quieren, sí. Pero, ¿qué pasará cuando tu cerebro medio Abnegado te diga que hagas alguna cosa que ellos no quieren? [...]
-Quizás no necesito que me ayudes. ¿Lo has pensado alguna vez? -me dice. Me vienen ganas de reir con esta pregunta. ya lo sé que no me necesita. ¿Quién ha dicho que se trate de eso?- No soy débil, ¿sabes? Puedo conseguirlo solita.

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